Edgar Adolfo Vargas

«Música en la mente y trazos en el aire»

Perfil Literario – Edgar Adolfo Vargas

Soy un hombre ciego que no siempre lo ha sido. La condición física visual y algunos rasgos de carácter como la introversión y la inclinación a ser parte de grupos pequeños, me desplazaron en módicas cuotas hasta el margen. Canto en el coro de una iglesia y participo en clubes virtuales de lectura.

Mi significante, “Profesor Edgar”, habla de la función de mi oficio y el nombre de pila que llevo como traje de calle. Cuando escucho el genérico “Profe”, dudo si es a mí a quien se refieren. Mi segundo nombre, Adolfo, es con el que me identifican en casa, familiares y personas muy cercanas. lo tuvo mi bisabuelo materno, un hermano de mi abuela, un tío, y ahora yo. Pocos se refieren a mí con los dos nombres. Dos sílabas son más prácticas que las cinco que suman mi nombre compuesto. La vibración sonora con que me identifican guarda correspondencia con mi personalidad. Quien sabe cuál es mi verdadero nombre.

Toco instrumentos musicales y no soy virtuoso en ninguno. Me deleito por su sonido y la danza de los dedos sobre ellos. Quisiera tener más tiempo, espacio y dinero para conquistar otros más. Leo y escribo porque como en la música, los textos son discursos en la mente y en el aire.

Mis dedos caminan por los diapasones, las teclas blancas y negras del piano, el mecanismo de entrada en el computador, los puntos del Braille repujados en el papel, y los trazos continuos, gruesos y delgados de mi perdida pluma de caligrafía.

No ver puede darme un aparente matiz de deficiencia cognitiva, son compases de espera durante los cuales pienso en otras formas de hacer las cosas.

Prefiero el canto de los pájaros al sonsonete del reloj, la luz del sol, la ducha fría que pasa a tibia y vuelvo a poner helada para asegurar mi despertar.

Arepas en lugar de pan, chocolate con queso en vez de café con leche, estar  a tiempo y no esperar.

Prefiero la reunión pequeña a ser bulto en multitud, el silencio al bullicio, las noches con estrellas, las rondas de la luna, la alegría interior, mi pluma de caligrafía, la letra pegada y los puntos sobre las íes.

Prefiero cantar en coro, las canciones sin palabras, las maderas a los cobres, las cuerdas a los vientos, y la guitarra pulsada y no rasgada.

Prefiero los toros al fútbol. Saltar al ruedo, incitar al toro, y correr al burladero si el asunto se complica.

🏆
Reconocimiento Nacional

Ensayo de Trío

Escrito por Edgar Adolfo Vargas

Obra galardonada con el Segundo Puesto en el XXI Concurso Nacional de Cuento, Ciudad de Cali, para personas en condición de discapacidad visual.

Voz de lectura: Gustavo Fernández

Perfil Literario – Edgar Adolfo Vargas

Copyright © 2026 En el Cuaderno | Powered by En el Cuaderno

Scroll al inicio