Ensayo de trio

Escrito por:

Edgar Adolfo Vargas

Leído por Gustavo Fernández

Segundo puesto en el XXI Concurso Nacional de cuento

Ciudad de Cali 

Personas en condición de discapacidad visual

Último viernes de junio, seis treinta de la tarde, falta poco para el ensayo de las

siete. Hace 8 días iniciamos después, hoy lo haremos a tiempo. Traeré los

instrumentos del estudio.

La guitarra de primeras. Los estuches no son protección absoluta ante las

consecuencias de una caída; las reparaciones son largas, costosas y no siempre

satisfactorias. hago otro viaje por la bandola, un tercero por el tiple, un cuarto y un

quinto por otros accesorios que vamos a necesitar.

Una vez en el primer piso, dispongo en la sala las sillas, los instrumentos, los

atriles, los posapiés y los soportes. Todo listo. También bocadillos y el termo con

café. Cae bien en estos días lluviosos.

Ya es tiempo, no llegan. Tomo mi lugar, desenfundo la bandola, inicio el ritual de

afinación, toco la escala de sol en corcheas para arriba y para abajo, ahora con

algunas variaciones rítmicas una y otra vez hasta que los dedos alcanzan una

fluidez cómoda para la interpretación melódica.

Besos y cerezas es el título de la primera pieza que practico. Mientras suena la

bandola mi memoria expone el texto de la canción en las voces del sinigual

Dueto de antaño, agrupación musical fundada en 1941 y que curiosamente, no

eran dos, sino tres sus integrantes, el tercero no cantaba, tocaba la guitarra. Así

Evoco la subjetividad de mediados del siglo XX.; Las melodías, los instrumentos,

el texto y el estilo de otro tiempo se hacen presentes, reproduzco esta canción que

fue significativa para otras almas, pero que, para los espíritus de la tercera década

del siglo XXI, quizá resulte cursi.

 

Paso a la otra silla, al otro atril, nuevamente el ritual de afinación, esta vez en la

guitarra. Brotan con claridad los sonidos simultáneos, hay un canto profundo en

los bajos, pilares que sostienen armonía sencilla en ritmo alegre de polca. Le

imprime emoción a esta noche fría.

mientras la voz aguda de la bandola canta, de repente se despierta en mí el don

de la ubicuidad. Resulto sentado a dos instrumentos a la vez; así que de nuevo

repaso la canción, un dúo de mí mismo tocando en la sala de mi casa.

Cambio al tercer instrumento, toco acordes en el tiple. El instrumento logra dar una

robusta sonoridad uniendo las frecuencias altas de la bandola al registro grave de

la guitarra. Define un formato instrumental apropiado para este tema.

Mi ubicuidad está ahora en tres sillas, Yo dividido entre tres o más bien yo

multiplicado por tres, uno toca la bandola, otro yo en el tiple y un tercero en la

guitarra. Un trío de mí mismo. Este don me conviene no solamente a la hora de

interpretar la música sino también a la hora de cargar los instrumentos.

 

Bien, nos merecemos una pausa , tomar el refrigerio.

Consulto la hora, los amigos que espero tardan más de lo normal. Tal vez el

tráfico, el clima, un asunto laboral o familiar inesperado, esas cosas no faltan. Es

probable que no vengan ya.

Un ensayo programado en una noche de viernes es difícil de cumplir. Más de una

resistencia debe ser vencida en medio de la fatiga. Es lo menos atractivo para este

momento del fin de semana. Decidir entre trabajar en el ensayo que hace parte de

nuestro proyecto, o continuar inmerso en la alienación de proyectos ajenos. ¿Qué

hago? ¿Ensayo o me voy de viernes cultural, continúo en los compromisos

laborales y académicos, ¿Salgo en busca de espectáculos, visito centros

comerciales, asisto a fiestas o reuniones sociales, o Me voy a dormir? Es un

dilema que yo mismo con frecuencia debo enfrentar.

Tal vez mis amigos llamen para informarm que les pasó. Mientras tanto continuaré

con el ensayo, mejor dicho, continuaremos yo, mi otro yo y mi tercer yo, aquí en

este nuevo grupo al que pertenezco ahora. ¿Pero qué pasó muchachos? ¿Por qué

no comieron? Mis otros dos yo no tomaron el refrigerio.

—No perdamos más tiempo. —Dijo mi primer yo.

—Si, continuemos. —Dijo mi segundo yo.

—Muy bien. Vamos. —Dijo mi tercer yo.

El bambuquito es el segundo tema de estudio. Se trata de una canción de Ana y

Jaime, una pareja de hermanos que conformaron un grupo musical muy exitoso en

la década de los años setenta y ochenta. El tema de esta letra está entre el campo

y la ciudad, entre el hombre de un ambiente rural y el hombre del ambiente

urbano, el hombre más cercano a lo natural en contraste al más cercano a lo

artificial.

Pero es que lo humano es lo menos natural. Por ejemplo, el bambuco es ternario,

lo natural es binario: día y noche, luz, y sombra, macho y hembra, sístole y

diástole, inspiración y expiración, etc. Lo digital también es binario, ceros y unos,

encendido y apagado. Son ternarios algunos ritmos como el joropo, los valses, los

pasillos, los currulaos, las zambas, las chacareras y tantas otras danzas. Son

ritmos binarios el bolero, las baladas, el porro, las cumbias, los tangos, el reguetón

y otros. Claro que hay matices, en lo binario puede haber algo de ternario y

viceversa, porque no todo es blanco o negro. Mejor continúo con mi ensayo

musical que a propósito, es una práctica artificial.

La canción es rápida, pero como metodología de estudio la vamos a hacer en

tiempo lento… suena hermoso… Es necesario hacer un registro de esto

…Entonces activo la grabadora… Y Así, tocamos la mejor versión hecha hasta

hoy de este tema…

 

Enseguida hago clic para que escuchemos la captura de sonido. ¿Pero qué pasó?

Solamente suena el tiple. ¿Dónde está la bandola y la guitarra? ¿Terminó el efecto

de ubicuidad?

Parece que sí. La bandola descansa en el soporte mientras la silla de su intérprete

está vacía, la guitarra también descansa en su respectivo soporte mientras que la

silla de su intérprete también lo está, me hallo aquí sentado solo, solo en el área

social de mi casa, esperando a los amigos que no llegaron, abrazado a un tiple

acompañante y escuchando un registro de audio incompleto.

Ya es hora de recoger y subir todo esto hasta el tercer piso, guardar los

instrumentos, colocar las demás cosas en su puesto e irme a dormir.

Ensayo de trio

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